No es en sí último dibujo que hago, ni con el que experimento en edición. Me alegra haberlo terminado, ya desde mucho tiempo atrás le dejé a medias hasta que me lo topé entre algunas hojas de cartulina marquilla. Debo admitir que me llamé la atención por descuidar tanto mi mano derecha (por escribir demasiado a mano, provocando inchazón en el tendón de la muñeca) como mi compromiso por mejorar mi técnica de dibujo. Hasta ahora me doy plena cuenta que dicen mucho sobre mi, es obvio que algún conocimiento primario del pasado me lo decía, ahora el papel me lo reitera. Veo mis demás bocetos, cada uno me cuenta como me sentía en esos momentos, con o sin mi concentimiento. Por ejemplo en el dibujo de arriba: no tiene fondo y la cosa es sencilla (según yo), simplemente no pude ver mas allá, y no me refiero a algún poder sobrenatural, ¿Puede ser que me sienta perdida? Ok, mucho sobre mi por ahora y mira que es un gran paso.
Las vacaciones me dan oportunidad de continuar, mi mano la resistencia, mi mente...ya veremos.
Sin tratar de repetirlo, insisto, Es algo tan inesperado, con sombra de duda aunno puedo creerlo del todo. En serio eras, quien sin alguien al lado, me seguías? Y esa noche, soportamos, derramé y hablamos como si en verdadya no importara lo de antes. Te quiero, lo borro y reescribo, te quiero, aunque no lo crea del todo, te quiero.
Con la venida "próxima" de Alicia en el país de las maravillasde Tim Burton en el 2010, se sigue viendo la tendencia del remake apantallante y a un Jhonny Depp considerablemente mas maquillado que en Enemigos Públicos, película que no hizo tanto eco en carteleras. Tal vez vestirse de una imitación de payaso le ayude un poco.
Por cierto, me parece curioso que a algunas personas les parezca espeluznante y les provoque miedo este tipo de producciones en blanco y negro que he encontrado en Youtube, supongo por el hecho de que se han acostumbrado a los colores vivos que maneja Disney y a la cuestión de significados visuales que se tiene, identificado como película de terror (Nosferatu).
He aquí los inicios de Alicia en el país de las maravillas, Enjoy and don’t be scared.
Sinceramente esperar me pone de malas. No es que tenga algo contra el tiempo, a veces me parece un enemigo acérrimo al que hay que corretear, al que he querido engañar escondiéndome omintiéndole (lo que al fin y al cabo es mentirme a mi misma), sin embargo me temo que, ya acogiendo con normalidad a esta regla invariable del humano, me atrevo a decir que hacer esperar a una persona me parece ser una muestra de poco respeto a su paciencia y al tiempo existencial. No me refiero a esos lapsos pequeños de tiempo donde nos hacen esperar en cinco minutillos (aunque el valor del tiempo es personal), sino a esos largos e interminables lapsos de tiempo a los que nos someten personitas impuntuales, provocando ansiedad, leves paseos por rumbos donde la imaginación se corre o las uñas mordisqueadas (o a los pobres lápices o plumas).
Así pues, no somos, en el estricto lado, entes eternos, por lo que me parece de suma importancia no hacer esperar a las personas, al menos no a las que se aprecia, pero si la ocasión es inevitable, pues vale, el asunto es saber aprovechar el tiempo, por ejemplo, si se es chica o travesti se suele retocar esos puntos del maquillaje, peinado y demás frívolos asuntos. Existe, en cambio la opción que por ahora me satisface más: leer un libro (Conste, esto no significa que dejé el maquillaje).
Ya lo digo, no es la única opción, hay infinitas cosas posibles en la lista por hacer al esperar (ya sea a una persona, el transporte, la cita en un consultorio, una llamada, etc) y esta es la que mas se me ha acomodado. Otra idea de lo más común es escuchar música. Amo hacerlo, aun así he dejado el reproductor de música en casa, últimamente no me apetece retirarme del mundo en el que camino, sumando el gusto por pensar sin interrupciones de algún sonido pegajoso.
Aun así, el saludo caluroso de esas personitas se agradece ¿no? Y claro, se agradece no haber cancelado la cita.
Estaba yo en medio de ese murmullo de gente, Blah blah bla por todos lados...Nunca me ha gustado el tumulto, me ahoga. Luego la mirada a la ventana, el recuerdo que llega sin avisar me reconforta. Me río, no estrepitosamente, pocas veces lo hago pues no hay muchas cosas de que reir afuera. Es la sonrisa ahogada, por dentro. No puedo ocultarlo... Pensar en ti me encanta, estar contigo aun mas.
En ningún momento, al abrir un blogucho como este, tuve pensado escribir de manera seria. Unas letras que se extendieran más allá de tres párrafos llenos de pensamientos debidamente hilados y con una proyección directa sobre ellos me parecía algo totalmente absurdo, inútil. Echar monedas en un pozo donde no se sabe si hay agua o simple materia oscura, esa es la metáfora que me gusta.
Aun pienso así.
No pretendo ser muy visitada, ni notada, esto no es lo mío, me dedico a otras cosas,esto solo ha sido un mero capricho.
Planeo sincerarme, no importa quien lea… o me vea.
Fácil no es, pero ahora ¡Qué mas da! Y bien, es así como, de manera ciega, me entrego.
Que manera más ridícula de querer hacerte saber sobre lo que siento ¿verdad?
No se te podrá olvidar… esta bien ¡Lo admito! Eres un bello hijo de…y que rías hasta que te duela, te lo mereces por todo ese mes sin ti y que prolongaste hasta deshidratarme. Fin.